sábado, 23 de enero de 2016

RECICLAR ROPA 1 - ALMOHADA TÉRMICA DE SEMILLAS

Hay ropa que después de muchos usos no vale ni para trapos. Pero muchas veces si que podemos sacar algún provecho de algo que ha dejado de cumplir una función para que cumpla otra nueva.
En esta ocasión he usado unos pantalones de pijama muuyy viejos pero sin albóndigas para hacer unas prácticas almohadas de semillas. 


              



Por experiencia puedo decir que calientan durante un tiempo considerable después de 3o 3:30 minutos en el microndas.
Podemos usarlas cuando padecemos algún dolor muscular por alguna contractura o simplemente para calentarnos. En invierno pueden calentar la cama por casi toda la noche.
Con un pantalón he podido sacar una almohada larga para cuello y hombros, otra cuadrada y dos bolsitas pequeñas para calentar las manos en el bolsillo del abrigo.
Hay que tener en cuenta que el material de la ropa que vamos a usar para reciclar sea de un material lo mas natural posible, de lo contrario, si tiene componentes muy acrílicos  pudiera derretirse con la temperatura.
Las semillas que podemos utilizar pueden ser muchas. Aunque comúnmente suelen usarse trigo o cebada también se pueden usar lentejas, arroz etc. Incluso últimamente usé judías pues no teníamos a mano semillas mas pequeñas.






Aprovecharemos el largo de las piernas para sacar un corte que nos permita hacer una almohada alargada. Podemos ayudarnos de una regla y jaboncillo para marcar. Después cosemos por el revés dejando sin coser uno de los extremos. Damos la vuelta, echamos parte de las semillas por el extremo que dejamos sin coser y cosemos un pespunte, volvemos a echar parte de las semillas, volvemos a pasar un pespunte y así sucesivamente hasta que rellenamos nuestra almohada. Los diseños pueden ser variados y de acuerdo a las posibilidades que nos de la prenda que vamos a reciclar.
Como siempre, he hecho un vídeo tutorial explicando el proceso. Espero que esteis muy calentitos después de haceros estas maravillosas almohadas de semillas. No hace falta que sean preciosas, solo hace falta que sean prácticas.