Ya anteriormente, cuando os enseñé la manera en que yo uso la arcilla como pintura ecológica, os hablé de mi intención de hacer varias entradas al blog y vídeos relacionadas con pinturas ecológicas y bien toleradas. Pues bien, he tardado pero aquí estoy. Os Quiero enseñar otra de las pinturas que suelo usar y que me da buen resultado. Se trata de un chal paint casero, o una pintura a la tiza como también se le llama.
Nunca he probado este tipo de pintura comprada porque no se si dependiendo de la marca puede tener algún aditivo que a los que somos intolerantes a multitud de sustancias químicas nos haga daño.
Mi primera experiencia con esta pintura fue cuando hace años me dio por decorar cajas de fresas para reutilizarlas en casa, y he de decir que da muy buen resultado. De hecho mi pizarra de la cocina hace unos años que la hice con pintura a la tiza y ahí sigue, intacta. Y eso que ha sufrido muchos apuntes, lavados e incluso golpes.
Los materiales que se usan son fáciles de conseguir y baratos.
- Yeso
- Agua
- Cola blanca de carpintero (Acetato de polivinilo)
- Pigmento para dar color.
Las proporciones que yo uso son las siguientes:
- 1,5 medidas de agua
- 1 medida de yeso
- 1 medida de cola blanca de carpintero
- Pigmento de color
Aquí hago un inciso porque una persona que no tenga intolerancias químicas quizá pueda usar un tinte para pintura universal, pero en mi caso y creo que en el caso de muchos compañeros de fatigas, este tinte nos va ha hacer daño al usarlo. Además, cuanto más artesana y natural sea la pintura , mejor.
En mi caso tengo que usar acuarelas, que se le va ha hacer.

Al dar la primera mano quizá podamos pensar ¿Pero que es esto? porque se notan mucho los brochazos. No pasa nada, Una vez que ha secado y damos la segunda mano se empiezan a ver los resultados.
Hay que tener en cuenta que el yeso que lleva la fórmula va fraguando, por lo tanto cada vez estará más espeso. La ventaja es que en las siguientes capas se hará más cubriente, pero por el contrario existe la desventaja de que hay que darse prisa en el proceso, y eso que hay que respetar los secados entre una capa y otra. El secador de cabello es un buen aliado en este caso.

Esta pintura tiene mucho agarre en cualquier superficie, aunque si es una superficie nada porosa y brillante, de lógica es pasar una buena lija antes de pintar.
Como digo yo, para gustos están los colores y puede que esta técnica os encante a muchos y a muchos otros no os guste nada.
No soy restauradora de muebles ( Aunque sea algo que me encanta) con lo cual seguro que muchos piensen que esto no se hace así o se hace de otra manera. La idea como siempre es aportar opciones naturales en la medida de lo posible, respetuosas con el medio ambiente y la salud y respetuosas con los que sufrimos en nuestro día a día el bombardeo constante de sustancias químicas contaminantes. No obstante, bienvenidas sean siempre las ideas que se puedan aportar siguiendo esta línea.
¡Ah! Por cierto, ¡que no se me olvide! NO ECHEIS POR EL FREGADERO LO QUE OS SOBRE, dejad que se seque y cuando seque descascarilláis la pintura y lo echáis en el cubo de la basura. No querréis formar un atasco en las tuberías.